PERROS no se define por presencia constante, sino por reincidencia histórica.
La comunidad funciona como archivo de pruebas, tribunal emocional y mecanismo de reunión. Cada retraso, frase, encuesta, captura o silencio puede acabar convertido en precedente.
El tono institucional es parte del juego: las conductas conocidas no se cuentan como fichas personales, sino como jurisprudencia absurda. La gracia está en que parezca serio sin dejar de ser interno.
La lectura excesivamente seria queda desaconsejada, salvo cuando convenga impugnar, revisar o redactar una enmienda con solemnidad innecesaria.